VA DE...Batiburrillo literario

sábado, 9 de mayo de 2026

CASAS, COSAS, "MIMISMA" Y YO

 

MiMisma − 70.5/2026

¡Tanta mudanza…!

A falta de una casa perdurable, acumulaba a mi alrededor cosas más o menos perdurables como sucedáneos de carencias cimentadas. Hasta que fueron tantas las cosas acumuladas que ya no había casa que pudiera contenerlas y contenerme, dejando al propio tiempo un espacio medianamente decoroso para mí.

En casa ajena, como de costumbre, me vi en la tesitura de tener que elegir entre mis cosas y yo, para cuya decisión creí conveniente poner distancia de por medio.

Y aquí estoy, en Nueva York, tan lejos de casa… Apenas sin cosas. Pero conmigo misma.

¡Qué descubrimiento! Qué buen cobertizo me doy a mí misma cuando hay proximidades que me hacen entender que hay mucho más que cosas y casas…

No. No nos llevamos mal “MiMisma” y yo en tan singular espacio inconmensurable…

Ya puedo volver.

En NY. En un 9 de Mayo de 2026.

jueves, 30 de abril de 2026

EL DILEMA DEL ERIZO EN EL DIARIO JAÉN DE HOY

 

EL DILEMA DEL ERIZO[1]

PeriodiqueandoLos – 64/2026

Me faltará vida para evaluar los favores obtenidos de la costumbre leer un periódico cada día, adquirida durante mi adolescencia y juventud en el internado de Zurbano, 42 de Madrid.

Tampoco podré agradecer el privilegio que supone para mí, rural por naturaleza, y por adicción a mi acuñado “ruralismo prodigioso”, el acceso actual y diario al Diario JAÉN, lugar de encuentro a distancia con una pléyade de escribientes sin manguitos a cuya recacha.

Por cierto, permítanme un inciso extraído de ese ya añoso y nunca rematado <EXPRESIONARIO DE MÁGINA> sobre la palabra “recacha”:

RECACHA: Socaire. Lugar resguardado del aire y de la intemperie. Un sitio apacible y de estar a gustico.

“Ponerse a la recacha”: colocarse al abrigo de algo.

 

CUCHICHEOS: “recacha” es una de esas palabras ausentes del diccionario de la RAE, quizá por estar incluida en el mundo de los “palabros” andalucieros, impropios −al sentir de algunos− del hablar culto y cultivado allende Despeñaperros. Así parece que lo siente Rosalía García Cornejo en un trabajo que no tiene desperdicio para el gusto de quienes huroneamos en sentires y decires de nuestra tierra:

  file:///C:/Users/socom/Downloads/voces-andaluzas-que-faltan-en-drae-0.pdf  

 

 Ese acceso al Diario JAÉN me permite hoy recrearme en la lucidez y sabiduría que despliega Juan Fernando Valenzuela Magaña en su artículo de la página 5 de OPINIÓN, cuyo título −EL ERIZO− nadie en su sano juicio debiera perderse si de lo que se trata es de aprender de Thomas Mann a remitirnos a  Schopenhauer para saber manejar distancias en situaciones de soledad, recrearse en arrancarse espinas del corazón al más puro estilo descorazonado de Machado, saber de zorrerías zorrunas −valga la redundancia− cuando las deseadas uvas nos quedan demasiado altas como para alcanzarlas y, en definitiva, hacer literatura de la buena con conocimiento de causa y documentación acreditativa de saber de lo que habla.

Ustedes pueden hacer lo que quieran, pero yo no me perdería ese artículo. Enseña tantísimo…

 

En CasaYaiYán. En un 30 de Mayo de 2026

viernes, 24 de abril de 2026

EL PENSAMIENTO ECONOÉTICO DE ANTONIO MARTÍN

 

 PeriodiqueandoLos – 62/2026

Permítaseme que, a falta de recursos propios mejor enhebrados, encanille mi propia proposición al hilo de lo que ya dijo Bertolt Brecht sobre la bondad de permanencia en el compromiso vital con la que algunos luchan por repartir entre los demás lo que en la vida obtienen. Son seres luminosos, como el que hoy me ocupa.

        Me refiero hoy a Antonio Martín Mesa: ese economista que convierte los números y los cálculos en puro pensamiento ético. El que, como el Piyayo hacía con sus nietecillos sin dientes, mastica el pan duro de la economía en su propia boca, y luego, cuando ya está en condiciones de que podamos digerirla, nos la da a degustar como a buchitos.

El que me hace pensar que… (y aquí es donde me aprovecho del poema de Bertolt Breck) hay seres que saben mucho de algo, y son buenos. Hay seres que aprenden mucho de algo durante mucho tiempo, y son mejores. Hay seres que aprenden mucho durante toda su vida y, además, saben explicárselo a los que no saben. Esos son los imprescindibles.

A estas alturas de mi vida puedo afirmar que hubo un tiempo en el que el pensamiento se catalogaba en casillas estancas sin posibilidad de comunicación colaboradora entre ellas. In illo témpore, en aquel tiempo del que hablo, llegado el cruce de caminos del cuarto-y-reválida de nuestro entonces vigente “plan-de-estudios”, se acababa la ósmosis. Teníamos que elegir entre bachiller superior de ciencias o de letras, elección excluyente que dejaba a los de ciencias sin las delicias del latín, del griego y de las ciencias del pensamiento (entre otras), y a los de letras se nos privaba de los laberintos del cálculo, condenándonos a la sospecha de que los arcanos de la trigonometría eran todo menos recursos adecuados al saber pensar y aplicar lo pensado.

Por eso, y leyendo a ese economista de a pie que es Antonio Martín Mesa, me refocilo ahora comprobando que solo el pensamiento sistémico con el que él aborda la supuesta aridez numérica de los temas económico es una manera incontestable de utilizar la profesión propia como recurso ético hasta ponerla al servicio del pensamiento filosófico. Por eso afirmo hoy lo que afirmo:

Me gusta saber

por boca de los que saben

que la ética del “no a la guerra”

puede definirse en términos económicos

 

¿Hay mejor forma de explicar un nuevo “no-a-la-guerra”? Lean a Antonio Martín en su columna del Diario JAÉN de hoy, y díganme si no es para echarnos a pensar…

 

En CasaYayYán.  En un 24 de Abril de 2026

CASAS, COSAS, "MIMISMA" Y YO

  MiMisma − 70.5/2026 ¡Tanta mudanza…! A falta de una casa perdurable, acumulaba a mi alrededor cosas más o menos perdurables como s...