PazCiencia ® − 37/2026
El estudio que hace hoy Rafael García Sánchez en la página 14 del Diario JAÉN sobre los recovecos de los antagonismos (agón ἀγών) es una lección magistral para quienes hemos dedicado la mitad de nuestra vida a indagar y trabajar el abordaje del conflicto, y en ello seguimos como el primer día.
Esa distinción que hace el autor entre “problema”, o parte oculta de una situación agónica, y “conflicto” como emergencia externa del problema larvado, me hace recordar y reafirmarme en mi creencia en la Mediación como espeleología del conflicto. En que la buena Mediación requiere eso mismo: de una particularísima “AgoEspeleología” o espeleología de lo agónico siempre en disposición de ahondar y descender a los orígenes del malestar emergente.
Airear sentinas que diríamos para dar visibilidad a lo conceptual.
Solo buceando en las cavidades, por debajo de la primera capa −el conflicto− podrá llegarse al conocimiento y manejo del manantial conflictivo para poder encauzarlo.
Leer esta Tribuna ha sido para mí una especie de “chute” luminoso que me aboca a seguir indagando. Porque, como tan lúcidamente dice el autor: detrás de cada conflicto hay un problema. Y hasta que no resolvamos el problema, el conflicto solo estará en pausa, esperando su próxima aparición…como los veneros, que por muy agotados que parezcan siempre emergen con violencia inusitada cuando llega el temporal.
Distinto es el cómo indagar en el problema para resolver conflictos. Cómo descender a las entrañas del problema. Y puedo asegurar y aseguro que la Mediación tiene muchas más respuestas de las que puedan imaginarse los simples “espeleístas” de la gresca. (NOTA: no confundir con espeleólogos).
Todo es cuestión de PazCiencia: la Ciencia de la Paz, según me gusta llamarla.
En CasaYayYán. En un 21 de Febrero de 2026


