Mariano López Marín, cronista de aquel pueblo inolvidable, me menciona con el mismo afecto que yo guardo por él desde aquel ya lejano 1966 en que el destino me llevó a ser maestra allí .
Una manera personalísima de mirar y escribir sobre las cosas que pasan en mi entorno
Mariano López Marín, cronista de aquel pueblo inolvidable, me menciona con el mismo afecto que yo guardo por él desde aquel ya lejano 1966 en que el destino me llevó a ser maestra allí .
EL DILEMA DEL ERIZO [1] PeriodiqueandoLos – 64/2026 Me faltará vida para evaluar los favores obtenidos de la costumbre leer un perió...