VA DE...Batiburrillo literario

martes, 6 de enero de 2026

ANATOMÍA DEL PODER - BreveMás

 

ReflexioneMás diarios – 05/2026

Quién tiene que hacerse ver, o hacer ver lo que hace, obligando a agacharse por la fuerza a quienes viven, caminan o hacen a la par, hasta ponerlos a sus pies, es que avanza muy bajo por la vida, y gatea a ras de suelo condenado a olerle los pies a quienes lo preceden.

 

En CasaYaiyán. En un 6 de Enero de 2026

lunes, 5 de enero de 2026

SIQUIERA SEA POR MIEDO...

 

Miedos – 04/2026

Yo, que suelo mantenerme al margen de discusiones ajenas cuando están posicionadas hasta la abducción creencializada,  esta vez ni puedo ni quiero ser ajena a lo que sucede en Venezuela.

En nombre del amor, es obligado tomar mis propias posiciones.

Conozco Venezuela.

Amo Venezuela.

En Venezuela, hace ya dos décadas, conocí la poesía en estado puro.

Por eso, los sucesos de Venezuela, contrarios a todo lo aprendido y aprehendido, me escuecen como sin fuera mi propia tierra la que sufrió la afrenta de lo ajeno.

Tal vez a alguien le parezca que Venezuela está muy lejos y que lo que pase allí no puede pasar aquí. Pero puede pasar. Claro que puede pasar si guardamos silencio. Si nos quedamos indiferentes, pensando que eso no va con nosotros y damos por bueno que se rompan las reglas de respeto y solidaridad universal que la humanidad más cultivada ha asumido desde el Pensamiento Gestalt que se nos ha enseñado.

Como dijo casi dos siglos antes del nacimiento de Cristo aquel esclavo manumiso que fue Publio Terencio el Africano,  en su obra El enemigo de sí mismo, Homo sum; humani nihil a me alienum puto. "Soy un hombre; nada de lo humano me es ajeno".

Soy persona. Nada que suceda a otras personas puede serme ajeno.

Hoy, más que nunca, recuerdo a Martín Niemöller, y su poema sobre la pasividad frente al mal extraño:

 

Primero vinieron por los socialistas,

y guardé silencio porque no era socialista.

Luego vinieron por los sindicalistas,

y no hablé porque no era sindicalista.

Luego vinieron por los judíos,

y no dije nada porque no era judío.

 

Luego vinieron por mí,

y para entonces ya no quedaba nadie

que hablara en mi nombre.

 

Si vienen a por mí, me agarraré de la mano de quienes tejen la danza de la solidaridad a pesar del miedo y juntos trenzaremos una red de solidaridad frente a la ignominia.

De eso se trata: de convertir el desfile aplastante de las botas invasoras en una danza de manos unidas.

https://youtube.com/shorts/iQAhGKMxISk?si=vVmCkbciZe_M55ya 

 

En CasaYaiyán. En un 5 de Enero de 2026 

sábado, 3 de enero de 2026

DEMORAS PRODIGIOSAS

 

DEMORAS PRODIGIOSAS

PENSAMENTARIO/ReflexioneMás- 03/2026

Encontrar escuchantes en activo, tardíos en respuestas holísticas, es un prodigio al alcance de muy pocos.

Hay que escuchar mucho para poder responder con talento.

En realidad, nunca hay una sola respuesta ni un tiempo para darla mientras haya tiempo.

En cualquier caso, la respuesta rápida no es lo mío. Responder sin demora es cosa de personas confiscadas por la política parlante. Yo soy una vocacional escuchadora de quién no debiera esperarse rapidez en la respuesta.

(Que cada cual ponga o quite la coma que parece faltar y a mí me sobra).

 

En CasaYaiyán. En un 3 de enero de 2026

miércoles, 31 de diciembre de 2025

NUEVA NOCHE VIEJA - 2025/2026


Ellos saben de quiénes hablo.

Cualquier tiempo pasado – 80/2025

 

Me miro en el espejo de otro año a punto de acabarse.

Al otro lado, el miedo.

Quizá la soledad agazapada

afilando con saña sus cuchillas.

O apretando los nudos de su soga en torno a lo añorado.

Quizá un largo silencio sostenido.

Quizá…

 

Y, sin embargo,

entre la densa bruma de los años que van anocheciéndome,

las luces de prolíficos recuerdos

caldean el declive de este día de un año que se muere.

Y van amortiguandose los ecos

en tanteos de luz con nombre propio.

 

Con tantos nombres propios haciéndome compaña…

 

¿No es acaso un prodigio?

Creía estar muy sola una vez más.

Y no lo estaba.

Ahí

detrás del deslucido y viejo azogue,

doliente por el tránsito del tiempo,

resiste la ternura de todo lo vivido:

la prodigalidad

de mi fértil pasado hecho presente.

La ternura

de nombres que me amaron.

Y que amé.

De quienes me olvidé sin olvidarlos.

De quienes me olvidaron y ahí siguen

guiñándome los ojos del tiempo con ternura.

 

De los que me amarán

y yo aún amaré a pesar de todo.

 

Tanta fecundidad en un instante de luces y de sombras…

 

¿Sola?

¿Solos?

No.

 Nunca.

Creedme:

Jamás estamos solos

si un nombre,

una caricia,

un aparente olvido que nunca se consuma

o un atávico atisbo de algo nuevo,

improbable, incógnito y de paso,

se rebulle,

se alborota con gozo

en la inmensa escasez de la memoria…

 

¡O aquel beso!

Si aquel inolvidable y fugaz beso apenas incorpóreo,

apenas intentado,

apenas extinguido

mantiene su vigor inalterable

detrás de las arrugas del espejo.

 

En CasaYaiyán. En un 31 de Diciembre de 2025

EL DILEMA DEL ERIZO EN EL DIARIO JAÉN DE HOY

  EL DILEMA DEL ERIZO [1] PeriodiqueandoLos – 64/2026 Me faltará vida para evaluar los favores obtenidos de la costumbre leer un perió...