VA DE...Batiburrillo literario

viernes, 24 de abril de 2026

EL PENSAMIENTO ECONOÉTICO DE ANTONIO MARTÍN

 

 PeriodiqueandoLos – 62/2026

Permítaseme que, a falta de recursos propios mejor enhebrados, encanille mi propia proposición al hilo de lo que ya dijo Bertolt Brecht sobre la bondad de permanencia en el compromiso vital con la que algunos luchan por repartir entre los demás lo que en la vida obtienen. Son seres luminosos, como el que hoy me ocupa.

        Me refiero hoy a Antonio Martín Mesa: ese economista que convierte los números y los cálculos en puro pensamiento ético. El que, como el Piyayo hacía con sus nietecillos sin dientes, mastica el pan duro de la economía en su propia boca, y luego, cuando ya está en condiciones de que podamos digerirla, nos la da a degustar como a buchitos.

El que me hace pensar que… (y aquí es donde me aprovecho del poema de Bertolt Breck) hay seres que saben mucho de algo, y son buenos. Hay seres que aprenden mucho de algo durante mucho tiempo, y son mejores. Hay seres que aprenden mucho durante toda su vida y, además, saben explicárselo a los que no saben. Esos son los imprescindibles.

A estas alturas de mi vida puedo afirmar que hubo un tiempo en el que el pensamiento se catalogaba en casillas estancas sin posibilidad de comunicación colaboradora entre ellas. In illo témpore, en aquel tiempo del que hablo, llegado el cruce de caminos del cuarto-y-reválida de nuestro entonces vigente “plan-de-estudios”, se acababa la ósmosis. Teníamos que elegir entre bachiller superior de ciencias o de letras, elección excluyente que dejaba a los de ciencias sin las delicias del latín, del griego y de las ciencias del pensamiento (entre otras), y a los de letras se nos privaba de los laberintos del cálculo, condenándonos a la sospecha de que los arcanos de la trigonometría eran todo menos recursos adecuados al saber pensar y aplicar lo pensado.

Por eso, y leyendo a ese economista de a pie que es Antonio Martín Mesa, me refocilo ahora comprobando que solo el pensamiento sistémico con el que él aborda la supuesta aridez numérica de los temas económico es una manera incontestable de utilizar la profesión propia como recurso ético hasta ponerla al servicio del pensamiento filosófico. Por eso afirmo hoy lo que afirmo:

Me gusta saber

por boca de los que saben

que la ética del “no a la guerra”

puede definirse en términos económicos

 

¿Hay mejor forma de explicar un nuevo “no-a-la-guerra”? Lean a Antonio Martín en su columna del Diario JAÉN de hoy, y díganme si no es para echarnos a pensar…

 

En CasaYayYán.  En un 24 de Abril de 2026

No hay comentarios:

Publicar un comentario

EL PENSAMIENTO ECONOÉTICO DE ANTONIO MARTÍN

    PeriodiqueandoLos – 62/2026 Permítaseme que, a falta de recursos propios mejor enhebrados, encanille mi propia proposición al hilo d...